
autor negocio derecho
Sí tu negocio necesita liquidez, parece que tenemos dos opciones:
* Pedir un préstamo a una entidad financiera
* Capitalizar la empresa vendiendo acciones o participaciones
Bancos hay por todas partes, por lo tanto parece obvio que ellos puedan prestarnos dinero. Las empresas de capital riesgo y las empresas a las que financian aparecen siempre en las noticias… así que parece fácil hacerse con un millón de euros.
Aquí esta el quid: para la mayoría de las empresas, la mayoría de las veces, ninguna de las dos opciones es realista.
Los bancos no están en el negocio de correr riesgos. Lo cual significan que hacen prestamos aburridos a empresas aburridas con propósitos aburridos. Hacen todo lo que pueden para no correr riesgos. Esto quiere decir que tu necesitas garantizar tu préstamo con tu casa o con un activo de un valor muy superior al del propio préstamo. Por lo tanto, una buena idea no es una razón suficiente para un préstamo.
Con el capital riesgo es todavía más complicado. El número de inversores de capital riesgo profesionales es de tamaño minúsculo comparado con el número de empresas que buscan financiación. Y una vez encuentres a uno, es muy importate definir como va salir de la empresa, algo todavía más complicado a no ser que salga a bolsa.
Pero esto no significa que estés atrapado. Puedes considerar la idea de vender parte de tus ingresos.
Funcionaría así: usted tiene una idea de negocio y no tiene financiación. Se puede encontrar un inversor no profesional (un dentista rico, un ejecutivo jubilado) y recaudar el dinero para poner el negocio en marcha. Y a cambio, el inversor recibe XX€ por cada unidad que vende. Desde la primera hasta fin del negocio.
No hay contabilidad de fantasía, ni reuniones con los inversores, usted paga un royalty por los ingresos que recibe.
Por supuesto, esto es exactamente como los derechos de autor de un libro. El editor pone el dinero y percibe el 80 ó 90 por ciento de los ingresos. Usted se queda con el resto.
Incluso podría funcionar con un royalty escalable, bajo al principio y aumentar a medida que se cubran gastos fijo o inversiones. Esto depende de su creatividad y del modelo de negocio.
Imagine en la necesidad de conseguir financiación para un restaurante. Es complicado para un inversor capitalista encontrar la manera de ganar dinero y por el contrario, fácil para el dueño del restaurante manipular las cuentas para lucrarse. Pero si el inversor recibe el 4% de cada ticket, empieza a percibir dinero desde el primer día.
Los inversores son tan irracionales como el resto de nosotros. Ellos compran una historia y su probabilidad de riesgo. Ellos compran la emoción, la posibilidad de convertir una cosa en otra.
Para los emprendedores que están poniendo en marcha su negocio y no disponen de financiación, un punto de partida puede ser, contar su historia a un inversor que quiera escuchar, y crear un escenario de “cash flow” que haga que la inversión tenga sentido para las dos partes.